Conectar con tu niña o niño interior
Este es uno de esos temas que quizá no tenemos tan en cuenta como deberíamos. Porque conectar con el niñ@ interior es algo que debería hacer parte del día a día.
Y te preguntarás, ¿Por qué del día a día? ¿A qué te refieres?
Muy sencillo.
Me refiero a que tienes que estar en contacto con tu niñ@ más de lo que
haces. Esta conexión te permite ver la vida con más inocencia, sin tomarte las
cosas tan a pecho. Disfrutando más del instante presente, pero siempre con la
mirada y la guía del adulto íntegro.
Nuestro niñ@ interior está directamente relacionad@
con nuestra infancia, con el niñ@ que fuimos cuando éramos pequeños. Y cuando
conectamos con esta energía, con esta esencia que vive en nostr@s ¡Es genial!, conectamos con un
sentimiento muy íntimo que nos hace sentirnos llen@s.
El trabajo de conectar con el niñ@ interior es
sencillo, pero para que resulte efectivo debes ponerlo en práctica de forma
regular. Al principio es bueno que lo hagas cada día y una vez que lo has integrado,
luego lo puedes hacer cuando sientas que tu niñ@ te está pidiendo atención. Y
esto es tan fácil cómo prestar atención y saber cuándo estás conectado y cuando
no en cada instante de tu vida.
La primera vez que conocí esta técnica fue muy
bonito porque pude sentir mi Jenny pequeñita asustada y escondida con miedo a
expresarse. Fue revelador. Jamás me había pasado por la cabeza que mi niña
estaría pidiendo atención. En ese momento pude entender el porqué estaba
buscando atención en las esquinas de mi vida, porqué pedía que me escucharan.
El por qué me excusaba cuando daba una explicación… y un sinfín de respuestas
que aparecieron con tan solo saber conectar con mi niña interior, con mis
propias carencias y mis dificultades para vivir una vida plena.
Por ello quiero compartir contigo cómo lo hago yo misma y cómo puedes
hacerlo tú, pero como siempre digo, es posible que encuentres muchas otras
formas y seguro que también están bien, debes sentir cual es la que va contigo.
Esta es mi fórmula y la comparto contigo para que puedas probar si también te
funciona a ti.
- Busca un lugar tranquilo donde puedas sentirte segur@ y fuerte.
- Respira hondo y abrázate, date un abrazo suave y amable que te de confort y seguridad.
- Mientras estás sintiendo tu abrazo cierra los ojos y obsérvate de pequeñ@. ¿Qué ves? ¿Qué sientes? ¿Estás cómod@? Hazte estas tres preguntas y déjate ir.
- Trata a tu niñ@ interior como si de un/a niñ@ sol@ en medio de un parque se tratara. ¿Qué le dirías?
- Ahora que ya has iniciado la relación con tu niñ@ interior no la dejes perder, tómate cada día un rato para conectar con esa fuerza interior innata que hay en ti.
Hacer este trabajo cada día puede ayudarte en muchos sentidos. Tanto a
conectar con tus anhelos más profundos cómo a sanar tus miedos más escondidos.
Desde mi experiencia personal ha sido una herramienta impresionante, una
herramienta que me permite hacer y ser esa persona que tanto había anhelado.
Por ello sigo practicando el abrazo de mi niña cada vez que me siento alejada
de mi centro, cada vez que siento cosas que no me gustan. Me abrazo, me siento
y me consuelo a mí misma.
A través de las caricias, del amor y de la comprensión he conseguido
transformar muchas emociones que me dañaban. Abrazarme por las noches o cuando
siento que estoy sola me ayuda a sentirme acompañada. En todo caso me permite
sentirme cerca de esta gran fuerza creadora. Y me consuela. No me siento tan
sola.
Deseo que a ti también te ayude y te permita ordenar y sanar las heridas
de tu infancia. Porque much@s de nosotr@s tenemos heridas que si somos capaces
de comprender a través del abrazo, podremos cambiar muchísimo nuestras
realidades.
¡Adelante!
Conecta
con tu niño interior
Comentarios
Publicar un comentario